Curso con certificado de las 28 creencias bíblicas de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Tema 24: El Ministerio De Cristo En El Santuario Celestial

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Autor: William Barrero Sáenz

 

Después que nuestros primeros padres pecaron, empezó un trágico proceso de descenso espiritual. El ser humano se separó definitivamente de su Creador. Nuestro amante Salvador no se dio por vencido; y en su infinita sabiduría implementó la estrategia del santuario para salvar el abismo del pecado y morar en medio de nosotros (Éxodo 25:8-9)

En los servicios del santuario, que él mismo indicó detalladamente, proveyó una revelación en miniatura del plan de la salvación, el cual incluye el sacrificio expiatorio del Cordero, su ministerio de mediación y su obra de juicio. Todos ellos revelados en los servicios del santuario.

Este estudio cubre los tres grandes ministerios de Jesús, tipificados y revelados en el santuario terrenal y el santuario celestial. Comprendiendo esos servicios podemos visualizar más claramente el plan de la salvación en su totalidad.

  1. El sacrificio expiatorio de Cristo.

Cada sacrificio en el Antiguo Testamento anticipó el sacrificio verdadero y perfecto que el Cordero de Dios un día ofrecería. Eran sombras del sacrificio que vendría como solución al problema del pecado y de la muerte. Cristo es el final de todos estos sacrificios. Estos sacrificios fueron un testimonio de que la gente que era pecadora podría ser salva solamente por la muerte sustituta ofrecida en su favor. (Isaías 53:1-7).

El valor infinito de la muerte de El Salvador fue suficiente para pagar la pena de los pecados de todos los hombres por todo el tiempo. El apóstol Pedro resume el mensaje entero del sacrificio de Cristo con estas palabras: “Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios” (1 Pedro 1:18-21).

  1. Mediación e intercesión de Cristo en el santuario celestial.

Resulta maravilloso saber que desde el año 31, d. C., cuando nuestro Señor Jesucristo ascendió al cielo, específicamente al lugar santo del santuario celestial, empezó su ministerio de intercesión en nuestro favor. La Palabra de Dios enseña que intercesión de Cristo por el hombre en el santuario celestial es tan esencial para el plan de la salvación como lo fue su muerte en la cruz (Hebreos 8:1,2; 4:14-16; 7:22-27).

  1. La obra de juicio en el santuario celestial.

En 1844, a final del período profético de los 2.300 días, inició la segunda y última etapa de su ministerio expiatorio. El juicio investigador revela a los seres celestiales quién de entre los muertos será digno de formar parte en la primera resurrección. También se hace manifiesto quién, de entre los vivos, está preparado para la traslación a su reino eterno. La terminación del ministerio de Cristo señalará el fin del tiempo de gracia para los seres humanos, antes del segundo advenimiento (Hebreos 1:3; 8:1-5; 9:11-28; Daniel 7:9-27; 8:13 y 14; 9:24-27; Números 14:34; Levítico 25:8; Ezequiel 4:6; Malaquías 3:1; Levítico 16; Apocalipsis 14:12; 20:12; 22:12).

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